viernes, 2 de octubre de 2015

Agua

Eran las 4 de la mañana y la señora Newman no podía dormir, algo le producía cierta preocupación, pero ignoraba totalmente el qué. Se levantó de la cama y fue hacia la cocina a prepararse un vaso de leche, ya que el insomnio le superaba aquella madrugada. Las ojeras caían por su cara como si nunca hubiera sabido lo que es dormir, apenas habían pasado unos días desde que el mes de noviembre acabó y las noches ya notaban bien como el frío acechaba. Llevaba unas semanas sintiéndose bastante sola, siempre le ocurría cuando llegaba diciembre. Hacía dos años que su marido falleció y aún no había asimilado que él ya no estaba a su lado. Acudió a psicólogos por llamar a la policía diciendo que aún vivía, que lo veía sentado en el sillón leyendo el periódico mientras ella escuchaba su programa favorito en la radio y que cada mañana le traía una rosa marchita a la cama, pero sus pétalos acababan por desaparecer poco a poco sin llegar a tener nunca una prueba de la verdad...Naturalmente aquello solo podía ser producto de su imaginación.

Comenzó a llover. La señora Newman fue al salón y encendió la televisión. Por desgracia a aquellas horas no podían faltar las mujeres del tarot y esas aburridas películas que nadie quiere ver. La verdad es que nunca le había interesado ese tipo de temas. Su curiosidad disminuyó cuando empezaron a pasar cosas extrañas en la casa donde vivía de pequeña con sus abuelos cuando sus padres se marcharon a Alemania.
Decidió que lo mejor era coger un libro y leer hasta que se le cayesen los ojos del sueño. Apagó la televisión y la habitación se quedó totalmente a oscuras. Solo quedaba una pequeña luz que provenía de la calle.

- Qué extraño - Pensó la señora Newman. Se acercó a la ventana pero la luz ya no estaba allí.

Presionó el botón de una lámpara de mesa que tenía estaba a su lado, pero desgraciadamente, la tormenta había hecho saltar los plomos. Fue de nuevo a la cocina envuelta en una manta que le protegía del frío viento que recorría cada esquina de aquel hogar. Bajó las escaleras despacio, escuchando los crujidos que los viejos escalones de madera producían, rompiendo el silencio abundante en aquel lugar. Cuando llegó al piso de abajo, buscó entre los ruidosos cajones una caja de cerillas con la que iluminar su camino. Por suerte, la encontró guardaba donde esperaba. Prendió una y la acercó hacia una vela que sostenía en la mano izquierda. Aquella situación le comenzaba a intimidar, acribillando su cabeza con visiones y pensamientos que la rodeaban de una cierta inquietud. Consideró que no tenía ningún sentido andar a estas horas despierta. Lo mejor era volver a la cama y descansar, aunque fallase en el intento.

Fue por el pasillo hacia su dormitorio, pero de repente algo la paró. Era un sonido extraño, como el eco del agua. La señora Newman alzó la vela hacia todas partes para observar el lugar y, en efecto; no se equivocaba. Caían gotas del techo lentamente, humedeciendo los pies arrugados descalzos de aquella mujer, pero verdaderamente el ruido no nacía de ahí. Se escuchó un llanto en el baño, o eso creyó haber oído, pero “No, eso es imposible, aquí no vive nadie más” se dijo así misma. El suelo cada vez estaba más mojado y la vela no tardaría mucho más en consumirse. Dio unos pasos lentos hacia allí. Cuando se encontró enfrente, llamó a la puerta levemente. Pasados unos segundos, la abrió despacio, en compañía de un chirrío que hizo estremecer cada vello de su piel. Entró insegura, sin ver nada con claridad. Todo parecía normal, allí no había nadie que le pudiese hacer daño. De repente el ruido volvió a aparecer. "Plic...plic...plic..." No provenía del lavamanos. Sonaba más bien dentro de la ducha. "Plic...plic...plic..." Tal vez el grifo estaba mal cerrado; solo podía ser eso...Se acercó poco a poco, con cuidado de no resbalarse. Ya no quedaba más opcion. Abrió la mampara y un soplido apagó la luz, seguido de un grito que hizo temblar cada rincón de aquella casa. La señora Newman jamás se volvió a sentir sola.



 






5 comentarios:

  1. Dios, me encanta, es solo un relato o vas a subir continuación? Si es así me encantaría leerla *.* Besos! Nos leemos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias! Bueno, de momento es solo un relato, no creo que suba una continuación, pero nunca se sabe. ¡Un beso!

      Eliminar
  2. Me has puesto el bello de punta jajaj. Dios escribes genial! Me ha encantado, aunque me hubiese gustado leerlo por la noche por primera vez:P Si alguna vez escribes. Publicas algún libro de relatos de miedo, me encantaría leerlos todos:)
    Un besito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Quería decir que si alguna vez publicas todo lo que escribes:P

      Eliminar
    2. Jo, vaya jajajaja. Ojalá pueda publicar algo, aunque aún queda mucho esfuerzo y constancia por poner :) Muchas gracias por leerlo. ¡Un abrazo!

      Eliminar

¿Qué piensas de esta entrada? ¡Eres libre de dar tu opinión! ¡Los comentarios siempre ayudan a mejorar y a seguir adelante. Se agradecen mucho :) ¡Un saludo! ^o^/*