viernes, 24 de julio de 2015

Un mar de recuerdos

Aquella playa era un mar de recuerdos. Todo seguía tal y como lo dejamos. Nadie tachó nuestros nombres de aquellas rocas, nadie cambió el aroma y la brisa que siempre chocaba nuestras caras, ni tampoco buscaron nuestro pequeño tesoro entre la arena. Nadie nos quitó nuestro lugar. La nostalgia me comenzaba a rodear cuando empecé a recordar aquellas veces en las que pescabamos pececitos con las manos, la mayoría azules como sus ojos y naranjas como su pelo y les poníamos nombres bonitos...y aunque ella no lo sabía, en mi cabeza siempre sonaba el suyo porque no conocía mayor belleza. La veía reflejada en el agua aquella mañana. Éramos simples niños sintiendo el amor. Ahora nuestros caminos se han separado y yo sigo queriendo descubrir si hubo o habrá otro más  verdadero que aquel. Hoy en día se olvidan promesas pero nosotros nunca cruzamos los dedos para jurar un siempre, solo enterramos besos en la mejilla y abrazos que rozaban la sonrisa y las mariposas en el vientre. Nos escribíamos cartas sin mentiras, solo palabras sinceras donde las faltas de ortografía eran nuestros únicos errores. Ahora tan solo la extraño y me pregunto si habrá cambiado, si ella también echa de menos todos los momentos que he anhelado en un suspiro y si nos volveremos a encontrar. Volví a aquel rincón donde se juntaron nuestras manos y escabé sin importar la arena que tuviera que entrar en mis zapatos. Allí estaban nuestras fotos y toda nuestra historia y un destino ciego que nunca volvió a dar señales de vida. Sentado, cogí todo el montón de recuerdos y lloré. El cielo se volvió en gris y mi foto favorita en la que su sonrisa me miraba me pedía con tristeza hacer volver a latir nuestros corazones perdidos. Mi mano temblaba pero mi alma sabía perfectamente que debía hacerlo. Comencé a escribir detrás de la foto:


24 de julio de 2015
Hoy volví a pensar en ti, en nuestra playa, en nuestros peces, en nuestro todo...
Tal vez nunca llegues a leer esto, quizás ahora te encuentres a millones de kilómetros de aquí y quizás ya no me recuerdes.…pero yo sí me acuerdo de cada momento que pasamos juntos aunque fuesen demasiados.
Te echo de menos. Me siento tonto por querer continuar una historia que ocurrió hace años. Espero que el destino me brinde una segunda oportunidad para encontrarte de nuevo, porque fuiste parte de una gran historia para mí y no me gustaría dejar abierto el final.
Un beso,

                                                                                                                                       Marcos

De pronto comenzó a llover. Volví a enterrar nuestro tesoro llevándome conmigo aquel precioso collar de conchas que me regaló. Corrí a la vez que la lluvia me empapaba. El cielo rugía y mi corazón le rogaba al destino un milagro.
Continuará...


2 comentarios:

  1. Pondría más párrafos, aparte de eso bien escrito, mucho felling. Esperando segunda parte bonita.

    Espero no ser el único que se siente identificado con el personaje. Chicos y chicas de la FriendZone, tranquilos, algún día lo conseguiremos.

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